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viernes, 3 de septiembre de 2010

Qué es la normalidad




      Hoy he entrado en una especie de chat y lo primero que he leído ha sido: “a mí me gustan las mujeres y las lesbianas”. No he podido contenerme y he contestado que las lesbianas también son mujeres a lo que el personaje en cuestión me ha contestado: “sí, pero no son mujeres normales porque a las mujeres normales les gustan los hombres” (bueno, realmente esa frase llevaba más de una falta de ortografía, lo cual ya dice demasiado sobre quién opinaba así).

       Esto nos lleva a pensar la eterna pregunta que desde que entré en Psicopedagogía nos han planteado: QUÉ ES LA NORMALIDAD.

      La normalidad no es más que una convención social, espero que eso todas y todos lo tengais claro. Al igual que la moda, lo normal forma parte de una línea delgada y variable. En la sociedad actual, si no vistes como la norma, si no actúas como la norma, si no escuchas la misma música que la norma, si no te gusta lo mismo que le gusta a la norma… vaya, si no eres una borrega o un borrego más te conviertes en una incomprendida o en un incomprendido. A veces pudiendo llegar a ser rechazada o rechazado.

      Estamos en el siglo XXI y la sociedad alardea de ser libre y respetuosa. Sin embargo, siguen mirándote mal si eres distinta o distinto, continúan riéndose de ti si piensas diferente, continúan juzgándote por tu edad, sexo, religión, procedencia…
         
        Pero toda norma tiene su excepción y eso es lo que realmente la hace norma.


La normalidad es la excusa de la mediocridad generalizada.



Arrepentimiento




♪♪♪ Aún no es tarde para llorar y arrodillarme pidiéndote perdón  ♪♪♪

Nosotros 1- Boss 2 

:(

jueves, 2 de septiembre de 2010

¿Cómo entendemos la vida?

        
         Que cada persona es un mundo eso todas y todos lo sabemos... Cada una y cada uno muestra sus sentimientos de forma muy distinta y cada una y cada uno los vive diferente...

        Desde siempre me he encontrado con gente acostumbrada a recibir y que a penas daba nada. Hubo un tiempo en el que me rodeé de esa clase de personas, las cuales no me ofrecían nada bueno y para las que yo siempre tenía que estar allí.

           Este tipo de amistad me hizo tener claro que , en cualquier tipo de relación, ya sea de amistad, de pareja, familiar... no es justo que una o uno sea sólo el que reciba. Me prometí entonces que nunca más volvería a rodearme de gente así. Pero a veces la vida da demasiadas vueltas...

Si no tienes tiempo para mí yo ya dejaré de esperarte.



Buen viaje, cuídate.




lunes, 30 de agosto de 2010

La princesa que buscaba marido

 Esta entrada quiero dedicársela a Ángel, quién me enseñó la historia, gracias ♥♥♥

 

Había una vez una princesa, que quería encontrar un esposo digno de ella, que la amase verdaderamente. Para lo cual puso una condición: elegiría marido entre todos los que fueran capaces de estar 365 días al lado del muro del palacio donde ella vivía, sin separarse ni un solo día. Se presentaron centenares, miles de pretendientes a la corona real. Pero claro al primer frío la mitad se fue, cuando empezaron los calores se fue la mitad de la otra mitad, cuando empezaron a gastarse los cojines y se terminó la comida, la mitad de la mitad de la mitad, también se fue.

       Habían empezado el primero de enero, cuando entró diciembre, empezaron de nuevo los fríos, y solamente quedó un joven.Todos los demás se habían ido, cansados, aburridos, pensando que ningún amor valía la pena. Solamente éste joven que había adorado a la princesa desde siempre, estaba allí, anclado en esa pared y ese muro, esperando pacientemente que pasaran los 365 días.
La princesa que había despreciado a todos, cuando vio que este muchacho se quedaba empezó a mirarlo, pensando, que quizás ese hombre la quisiera de verdad. Lo había espiado en Octubre, había pasado frente a él en Noviembre, y en Diciembre, disfrazada de campesina le había dejado un poco de agua y un poco de comida, le había visto los ojos y se había dado cuenta de su mirada sincera. Entonces le había dicho al rey:

- Padre creo que finalmente vas a tener un casamiento, y que por fin vas a tener nietos, este es el hombre que de verdad me quiere.

      El rey se había puesto contento y comenzó a prepararlo todo. La ceremonia, el banquete e incluso, le hizo saber al joven, a través de la guardia, que el primero de Enero, cuando se cumplieran los 365 días, lo esperaba en el palacio porque quería hablar con él.
Todo estaba preparado, el pueblo estaba contento, todo el mundo esperaba ansiosamente el primero de Enero. El 31 de Diciembre, el día después de haber pasado las 364 noches y los 365 días allí, el joven se levantó del muro y se marchó. Fue hasta su casa y fue a ver a su madre, y ésta le dijo:

- Hijo querías tanto a la princesa, estuviste allí 364 noches, 365 días y el último día te fuiste. ¿Qué pasó?, ¿No pudiste aguantar un día más?

        Y el hijo contestó:

- ¿Sabes madre? Me enteré que me había visto, me enteré que me había elegido, me enteré que le había dicho a su padre que se iba a casar conmigo y, a pesar de eso, no fue capaz de evitarme una sola noche de dolor, pudiendo hacerlo, no me evitó una sola noche de sufrimiento. Alguien que no es capaz de evitarte una noche de sufrimiento no merece de mi, Amor, ¿verdad madre?

        Cuando estás en una relación, y te das cuenta de que pudiendo evitarte una mínima parte de sufrimiento, el otro no lo hace es, porque todo se ha terminado.

Tic tac


El tiempo no lo decide todo, las decisiones las tomamos nosotros, el tiempo sólo nos da espacio para pensar y luego decidir.

 Y por cada segundo que pasa la decisión está más clara. No daré tiempo al tiempo sino tiempo a mi decisión.


viernes, 27 de agosto de 2010

Confiar


A veces pasan cosas en la vida con las que descubres facetas de ti que no pensabas que existían. Un día, de repente, te despiertas feliz pero con la sensación de que te falta algo o de que está tan lejos que cualquier cosa puede hacerte perderlo. Y en esos momentos, lo único que nos queda es la confianza.


La confianza, como el arte, nunca proviene de tener todas las respuestas, sino de estar abierto a todas la preguntas.